- Realizar la debida diligencia cuando sea pertinente, para identificar dónde nuestro negocio puede afectar los derechos de otros, tanto en nuestras propias operaciones como en nuestra cadena de suministro.
- No tolerar ninguna forma de trabajo forzado o infantil en nuestros lugares de trabajo ni en nuestra cadena de suministro.
- No permitir ninguna práctica que restrinja la libre circulación. Esto incluye exigir a los trabajadores que paguen tasas de contratación o que entreguen documentos de identificación, pasaportes o permisos de trabajo como condición de empleo.
- Proporcionar y esperar que nuestros socios comerciales proporcionen salarios justos que se alineen con los estándares legales o de la industria nacionales como mínimo.
- Siempre denunciar las sospechas de trabajo forzoso u otras formas de abuso de los derechos humanos.