- Realizar la debida diligencia adecuada y continua para comprender el negocio y los antecedentes de los clientes y socios comerciales. Esto incluye la identificación del beneficiario efectivo final del negocio.
- Seguir los procesos de sanciones adecuados para garantizar que no realicemos ninguna transacción con países, regiones, empresas, personas, bienes o servicios sancionados.
- Nunca participar en una transacción comercial si sospechamos que involucra fondos derivados de una actividad ilícita.